En Raimat respetamos el medio ambiente, y aparte de cumplir la reglamentación legal, vamos mucho más allá: el respeto a la naturaleza, el medio ambiente, la salud y, por encima de todo, a la calidad del vino, forman parte de la nuestra labor.

Raimat contempla la viticultura como un proceso de mejora continua. Es una visión global en la que la viña y el entorno natural forman parte de un mismo todo, donde el cuidado del medio ambiente repercute en una mejor producción.

Toda esta filosofía se materializa en una multitud de gestos que apoyan sobre cuatro pilares básicos de nuestra estructura de cultivo.

El suelo es el origen de todo

Tener cuidado y respetarlo es el primer paso para obtener el mejor vino posible.